Escrito por:

CASTULO RODRIGUEZ CORREA.
Salud Ocupacional.
PROQUINAL.


El presente texto dista mucho de ser un artículo científico o académico. Solo pretende trasmitir la visión de una persona que lleva dedicada, primero a la Seguridad e Higiene en el Trabajo (aplicando técnicas reactivas), luego a la Prevención de los Riesgos laborales (implantando técnicas preventivas) y por último a la Seguridad y Salud en el Trabajo (propiciando bienestar y satisfacción laboral), desde hace ya algunos años. He de decir, no sin cierto rubor y orgullo, que esta visión prácticamente abarca casi toda mi vida profesional y comenzó allá por los años ochenta (1980) y dura hasta nuestros días.

Durante todo este tiempo he podido ser testigo de la evolución que han experimentado estas disciplinas, y aunque no voy a justificar estadísticamente estas opiniones, ya que no es el objeto de este artículo, observo que a medida que avanzan los años cada vez hay más trabajadores protegidos y cada día se avanza más en la disminución de los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales. Extremo que corroboran las tendencias positivas de los indicadores en seguridad y salud laboral, cuando se analizan periodos amplios.

Como en todas las actividades humanas se van produciendo avances y retrocesos que se representan como dientes de sierra en nuestros cuadros de mando, mediante los que visualizamos su evolución positiva o negativa, que hacen que podamos entender estas estadísticas como cada vez más halagüeñas.

Desde tiempo inmemorial, el trabajo ha transformado y sigue transformando el mundo, a la vez que ha configurado la sociedad moderna y representa la principal fuente de riqueza material y social; sin embargo, a causa del trabajo mueren, enferman o quedan inválidas de por vida millones de personas todos los años por accidentes de trabajo y enfermedades profesionales. También hay que mencionar que aunque menos visibles, el trabajo también es causa de insatisfacción, sufrimientos, fatiga y desgaste de la salud de los trabajadores.

Los años de vida descienden según el trabajo sea más penoso, se trabaje durante más tiempo o se esté expuesto a mayores riesgos. Pero no es menos cierto, que desde la creación de los sistemas de previsión social en los albores del siglo XX, (que nacen en Alemania en 1883 por el Canciller Otto Von Bismarck, como “Ley del Seguro de Enfermedad”, y en España con la promulgación de la Ley de Accidentes de Trabajo, de 30 de enero de 1900 –la celebrada Ley Dato– que ha sido considerada “la primera disposición que se dicta en España regulando el accidente de trabajo, creando el Seguro para el mismo y adoptando frente a la doctrina de la culpa, hasta entonces imperante, la doctrina del riesgo profesional»), se ha pasado de una esperanza de vida media global de 55 años, a la actual esperanza de vida en el mundo de 74 años. Este incremento exponencial de casi 20 años de la esperanza de vida de los habitantes del planeta en un siglo, se debe sin duda alguna, a las evidentes mejoras en las condiciones de vida, los avances medico-sanitarios, las mejoras en las condiciones del trabajo, la educación universal, la potabilización del agua, la canalización y depuración de las aguas fecales, los sistemas de bienestar social, etc.; etc.; en definitiva a los avances en todas las áreas de la ciencia y la tecnología.

Si bien los avances tecnológicos aplicados a la actividad productiva han eliminado antiguos riesgos para los trabajadores, éstos han originado otros nuevos. Así, la utilización masiva de maquinaria ha reducido la carga física, pero las nuevas tecnologías y la nueva organización del trabajo han aumentado los riesgos posturales y la carga mental. La producción continua y la utilización de nuevas sustancias y nuevos materiales originan riesgos desconocidos para la salud del trabajador, que sufre una exposición permanente y masiva a los mismos.

CONTROL DE RIESGOS QUÍMICOS

El control de los riesgos químicos en el trabajo sigue las mismas reglas que el control de cualquier otro riesgo, que sigue los siguientes pasos básicos:

 Identificar el riesgo: esto incluye identificar las sustancias químicas que se mantienen en el lugar de trabajo y los riesgos asociados a ellas.

Medir el riesgo: medir el riesgo o peligro asociado a la sustancia química propiamente dicha y  los relacionados con el proceso industrial para el cual se utiliza la sustancia química.

Controlar la exposición: considerar las diferentes medidas conocidas que se utilizan para controlar el riesgo, eliminándolo o por lo menos reduciéndolo.

Las principales vías de ingreso de las sustancias químicas al organismo, son:

  • Inhalación por los pulmones.
  • Absorción por la piel, especialmente cuando se encuentra lesionada y por las mucosas.
  • Ingestión,  por la boca y todo el sistema gastrointestinal.

RECOMENDACIONES

Presentamos algunas recomendaciones para el manejo seguro de sustancias químicas en el trabajo.

Conozca cuáles sustancias químicas se utilizan en la empresa. Mantener una lista actualizada de ellas, las cantidades utilizadas y los riesgos asociados con ellas. Esta información debe estar disponible para todos aquellos que las necesitan por razón de su tarea, incluyendo la Hoja de Seguridad de cada sustancia. Informar y dar el entrenamiento necesario en el manejo de sustancias  especiales a aquellos trabajadores que lo necesitan por que las usan directa y frecuentemente, para asegurar el buen manejo de ellas.

Las sustancias químicas debe utilizarse solo para lo que están hechas. Por ejemplo, no usar solventes para lavarse las manos  ni gasolina para limpiar equipos.

El proceso para el buen almacenamiento y el buen uso de las sustancias químicas incorporadas en un proceso industrial son la base del manejo seguro de ellas.

En el proceso continuo de reducir el riesgo del manejo de sustancias químicas, es necesario decidir si alguna sustancia en articular es realmente necesario mantener en almacenamiento. Muchas veces existen sustancias menos peligrosas para la salud y el ambiente, o posiblemente métodos diferentes, que se deben estudiar para una posible sustitución. Estas condiciones se deben tener muy en cuenta al momento de comprar sustancias químicas para un proceso industrial.

ALMACENAMIENTO DE SUSTANCIAS QUÍMICAS

IDENTIFICACIÓN Y ROTULACIÓN

Las sustancias químicas deben almacenarse normalmente en sus envases originales. Si se necesitan cantidades menores, almacenar en recipientes apropiados, rotulándolos según sea la sustancia. Siempre debe ser posible identificar cuál sustancias se encuentra almacenada en un recipiente y cuáles riesgos pueden existir con su uso.

 HIGIENE PERSONAL

 

Prohibir fumar o comer en áreas de almacenamiento de sustancias químicas. Si fuma, debe lavarse las manos antes de encender un cigarrillo, de lo contrario algunas sustancias químicas pasaran de sus manos a la boca y a la respiración.  Lavarse las manos muy bien después de manipular alguna sustancia química y especialmente antes de comer.

No almacenar alimentos en sitios donde se almacenan sustancias químicas.

Mantener limpia la ropa de trabajo. Si se ha estado en contacto con sustancias químicas, debe bañarse al final de la jornada de trabajo, antes de ir a la casa.

LO QUE TODO TRABAJADOR DEBE SABER:

Los procedimientos para el manejo de las sustancias químicas que utiliza

Dónde consultar las Hojas de Seguridad de cada producto.

Como seleccionar el equipo de protección personal apropiado, localización, uso, mantenimiento, reglas para reemplazarlo.

Los riesgos que presenta cada sustancia química que utiliza.

Cómo manejar la sustancia para evitar exposición.

Cómo identificar y señalizar los recipientes correctamente.

Conductas indicadas para el manejo de químicos, como no comer en un laboratorio; mantener el cabello y la ropa recogidos; no jugar y hacer bromas con los compañeros.

Envasar solo la cantidad de químico que va a utilizar.

Cómo y dónde eliminar los desechos químicos.