Escrito por:

Paola Andrea Camacho Rendon
Tecnóloga en salud ocupacional, egresada de la Universidad de Caldas
5 años de experiencia (sector construcción, estructura metálica, sector azucarero)

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En la actualidad, podemos ver que hay más mujeres laborando en entornos donde la presencia masculina es común, ya que pueden ser medios laborales donde las tareas a ejecutar son consideras como trabajo pesado.

Sin embargo, es necesario modificar numerosos aspectos de la cultura política que provocan sesgos discriminatorios, tales como el acceso inequitativo al financiamiento, la influencia desigual de las redes sociales y el uso injusto del tiempo que, como se demuestra en los diferentes estudios, exige a las mujeres centrar su atención en las labores reproductivas y domiciliarias.  Aunque se han visto cambios y apoyo por parte de grupos y entidades que se dedican a luchar por los derechos de la mujer, podemos decir que aún quedan secuelas de una sociedad machista, excluyendo a la mujer del medio laboral, consideradas como personas que no tienen las capacidades para desempeñase en un puesto ocupado solo por hombres.

Las mujeres deben ser representadas de igual manera desde un puesto tan importante como lo es ser jefe de estado; se trata de tener una igualdad, si nos vamos a analizar uno de los sectores laborales más productivos como lo es el de la construcción, es evidente que el 99% de los trabajadores son hombres, demostrando la desigualdad estructural y la opresión.

Muchas veces se confunden dos nociones del término igualdad, por una parte, la referida a la semejanza — dos o más cosas o personas son idénticas— y, por otra parte, la referida a la idea de justicia. Asimismo, el término “igualdad”, en singular, es útil como declaración de principios, como referente de protesta, pero al convertirse en referente de propuesta de políticas de género, debe emplearse solamente el término en plural “igualdades”.

Los sistemas de Gestión de seguridad y salud en el trabajo, deben acoger las tareas de alto riesgo como parte de él y de aquí la referencia de Ludwig von Bertalanffy, en la teoría general de sistemas abiertos, los cuales son escalables y por lo tanto tienden a la mejora continua. Por lo anterior, los esquemas definidos en las organizaciones e inclusive en los definidos por el estado y entes de control, se hace necesario que se involucre la investigación, sustentado en modelos para la gestión del conocimiento de las organizaciones, con protocolos prácticos que aporten desde la investigación empresarial al mejoramiento continuo en las tareas de alto riesgo y desde luego al sistema de gestión de seguridad y salud en el trabajo. 

¿Pero cómo?, en primer lugar, se debe olvidar la idea de que solicitar recursos a la gerencia es una tarea de alto riesgo. Luego es necesario diseñar el modelo, definiendo fuentes de información, proceso para captura de ella, métodos y equipo para el análisis, pruebas piloto, mecanismos de distribución, medición del impacto y oportunidades para mejorar el modelo; esto permitirá que las tareas de alto riesgo cada vez sean más eficientes y proporcionen a las organizaciones, al país y al mundo, mejores prácticas en materia de procedimientos, recurso y toma de conciencia, donde el trabajador ejecute por convicción y no por obligación.

Garantizar el trabajo decente es fundamental para las mujeres ya que así podrán forjar un futuro más promisorio para ellas, sus familias y sus comunidades. El desarrollo sostenible se logra gracias a los aportes que hacen tanto las mujeres como los hombres. La construcción social de los roles de género, las diferencias biológicas entre hombres y mujeres y la forma en que estos aspectos interactúan en el mundo del trabajo son, pues, la piedra angular del trabajo decente.

Los cambios, en cuanto a los papeles del hombre y la mujer, las relaciones entre ambos y la índole de los hogares, de los mercados y de las sociedades en las que viven, siguen acelerándose en un mundo globalizado. La igualdad de género no puede lograrse cuando las ideas preconcebidas siguen ancladas en las instituciones económicas y sociales, así como en los procesos de desarrollo. Con frecuencia este problema queda sin tratar, o se trata de forma desigual. Modificar los límites y los valores genera tensiones que en ocasiones se exacerban a causa de la rápida globalización.

Fuente:

https://www.unwomen.org/es/